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Trastorno Bipolar

El trastorno bipolar es una enfermedad mental grave, con tendencia a cronificarse, que afecta fundamentalmente al estado de ánimo de la persona.

Las personas con trastorno bipolar experimentan estados emocionales inusualmente intensos que se producen en períodos distintos llamados "episodios".

¿CUÁLES SON SUS SÍNTOMAS?

Un estado excesivamente alegre o sobreexcitado se llama un episodio maníaco y se asocia con aumento de la energía y la actividad. Es una característica definitoria de un trastorno bipolar  Durante estos episodios la persona puede presentar los siguientes síntomas:

  • Excesiva autoestima o grandiosidad
  • Disminución de la necesidad de dormir (p.e. el enfermo se siente descansado con sólo tres horas de sueño)
  • La persona está más comunicativa de lo habitual o presiona para seguir hablando
  • Siente un batiburrillo de ideas o que las ideas bullen
  • Se distrea dirigiendo la  atención con facilidad a estímulos externos poco importantes o irrelevantes
  • Aumento de la actividad destinada a lograr objetivos (ya sea en el plano social en el trabajo o el colegio, o en el plano sexual) o agitación psicomotriz
  • Excesiva implicación en actividades placenteras pero con una alta posibilidad de acarrear consecuencias negativas (p.e. compras sin freno, indiscreciones sexuales o inversiones financieras perjudicionales)

Estos episodios en los que la persona siente una alegría excesiva se alternan con episodios prolongados de depresión, durante los cuales la tristeza marca su estado de ánimo y esa energia desbordante desaparece dejando abatimiento. La persona se siente así la mayor parte del día, prácticamente todos los días, refiriendo sentirse triste o vacío. Podemos ver a la persona llorosa o en el caso de niños y adolescentes, pueden estar irascibles. Otros síntomas son:

  • Interés o placer por las actividades antes placenteras disminuida o ausente.
  • Pérdida de peso significativa sin estar a dieta o ganancia de peso.
  • Insomnio o exceso de sueño (hipersomnia)
  • Agitación o enlentecimiento psicomotriz
  • Fatiga o falta de energía 
  • La persona se siente inutil y culpable sin motivo, constantemente.
  • Disminución de la capacidad de pensar o concentrarse o indecisión 
  • Ideas recurrentes de muerte (no sólo miedo a morir), ideas suicidas recurrentes que pueden ir acompañadas de un plan concreto o no.

También puede haber episodios "mixtos", cuando la manía y la depresión se producen el mismo día, con rápidos ciclos de la persona entre los dos estados.

¿QUÉ CAUSA EL T. BIPOLAR?

Como en la mayoría de los trastornos mentales, no podemos señalar una causa única y conocida. 

Claramente la genética juega un papel muy relevante (más de las 2/3 partes de los enfermos tienen al menos un familiar cercano con esta enfermedad o con una depresión aguda) pero sabemos también que esta sóla no puede explicar por completo quién enferma y quién no.

Es posible que el desarrollo de la enfermedad se deba a un proceso de sensibilización (activación). La idea sugiere que los primeros episodios de la enfermedad son inducidos o “desencadenados” por un cambio importante o un acontecimiento estresante, pero que cada episodio ocasiona cambios en el cerebro que aumentan las posibilidades de que se desencadene el siguiente episodio, lo que al final da lugar a episodios producidos de forma espontánea.


¿CÓMO EMPIEZA Y CUÁL ES SU EVOLUCIÓN?

El trastorno bipolar puede empezar en la adolescencia sin que sea perceptible y debutar (hacerse visible) años más tarde en forma de fase depresiva o maníaca.  Normalmente este primer episodio viene precedido de algún estresante potente tal como el consumo, una situación vital estresante.

Se detecta, como en otros trastornos del estado de ánimo, en algunas personas cierto patrón estacional. En primavera  y otoño con más presencia de episodios depresivos y maníacos en verano.

La falta de cumplimiento terapéutico, el consumo de tóxicos, la falta de apoyos y las recaídas múltiples son índice de mal pronóstico.

El T.B. cuenta con una tasa de suicidio del 10-15% en aquellas personas no tratadas. Para que este riesgo baje y la evolución sea favorable, es básico:

  • El no consumo de toxicos.
  • La adherencia al tratamiento. No sólo es necesario tomar fármacos, ¡la psicoterapia es fundamental!
  • Tener unos horarios de sueño regulares y horarios/actividades estructuradas.
  • Saber detectar los síntomas previos a una crisis(pródromos) y
  • cumplir con los seguimientos de tu psiquiatra y psicólogo/a.

¿QUIÉN PUEDE PADECERLO?


El trastorno bipolar afecta a más de 30 millones de personas en todo el mundo y está entre las 20 causas principales de discapacidad.

Hasta el 2% de los europeos tiene un trastorno bipolar en algún momento de su vida, de los cuales el 50% aproximadamente desarrollará el trastorno bipolar.

No existe diferencia de prevalencia por cuestiones de sexo, raza o clase social. El riesgo de desarrollar un trastorno bipolar es mayor en los adultos jóvenes, con la mitad de todos los casos.

Te recomendamos que leas " Mi cabeza me hace trampas: Historia de un trastorno bipolar" de Carlos Mañas. Un relato en primera persona.

 

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